Sensaciones que se debaten entre el sueño, el presente, recuerdos…
Sensaciones que se debaten entre el sueño, el presente, recuerdos…
El espacio urbano nos otorga una infinidad de capas superpuestas, de detalles diminutos, de rasgos que llevan unos a otros, en esa trama de capas y detalles significativos, la fotografía visualiza la realidad como una sucesión infinita de conocimiento y posibilidades de crear desde lo más mínimo e imperceptible pero presente. Desafiar las normas establecidas por los esquemas orgánicos, la fotografía atomiza, aísla múltiples aspectos del mundo, confiere a cada instante el carácter de un misterio: cada imagen adquiere múltiples significados. La imagen -representación manifiesta del mundo- se muestra como realidad y es por eso que nos hace reflexionar sobre qué hay realmente tras ese mundo de imágenes…
El significado y conciencia de muerte nos conectan e inscriben en la cultura y enmarcan las relaciones de sentido en el ser humano, procesos de interpretación y creación. La cultura ahora es el espacio global abierto al intercambio de sentido y de la información que se retroalimenta y se reproduce según los poderes sociales que intervienen en su apropiación, identificación, recreación y reducción imaginaria del mundo con infinitas posibilidades. La cultura humana se organiza e integra en comportamientos estéticos, en actos ritualizados y cotidianos.
Este espacio surge a partir del entorno cotidiano como influencia en la realización de mi obra, a partir de la relación entre ciudad, vida, muerte, sensaciones intrinsecas y extrinsecas conectadas en una serie de evidencias subjetivas, para realizar diálogos directos con el publico por medio de diferentes imagenes capturadas fotográfica y videograficamente desde mi punto de vista alterno.